domingo, 10 de agosto de 2014

Orientaciones Teóricas II


         Declaramos entonces que nuestra principal orientación teórica y epistémica está dada por la necesidad de descubrir y relatar dicha verdad que es en si misma la conjunción del momento visitante y narrativo, donde el tiempo ha de doblarse sobre si mismo para establecer su esencia cristalina, el ojo y la voz del etnógrafo en terreno han de convertirse en una misma llama para hacer de la verdad no una declaración (sea esta dudosa o irrefutable) sino un momento germinal y trascendente, una verdad que con la mano y con la voz del Amauta Mariatégui decimos al transeúnte “la verdad de nuestra época es la Revolución. La revolución que era para los pobres no sólo la conquista del pan, sino también la conquista de la belleza, del arte, del pensamiento y de todas las complacencias del espíritu.”1 y es en esta conquista de la belleza y en esta revolución cuando recurrimos a la poesía y al caudal creador de sus grietas azules en la configuración narrativa de nuestra experiencia vital en terreno en tanto “la poesía es un arma cargada de futuro” 2.




          Y precisamente ese futuro ha de brotar en la presente lectura y en la posibilidad de reducir las dificultades de la vida de los Playinos (así como de los habitantes de la Playa chica y de los colonos pentecostales de la Playita) traspasando esto o no a la opción de mejorar las políticas públicas de la comuna de Casablanca relativas a la integración de la población rural o ya sea a la reivindicación de su modo de la vida, el empoderamiento o la denuncia, los caminos son diversos cuando el objetivo es ambicioso y sin embargo no ponemos en duda la importancia de nuestra propuesta.




         Aún en la frenética descripción de la quietud más consecuente, resulta necesario atender a la sutileza de nuestros contenidos y aclarar que un tema permanente en la organización de estos escritos es la posibilidad de amar, ser amado, ser felices y compartir esa felicidad. Las titanicas luchas de los habitantes de La Playa para vivir al costado del camino son las herramientas con las que los pueblos luchan por vivir felices y amando, así como toda historia es el teatro de operaciones de una batalla por vivir con relativa felicidad, es válido cuestionarnos, en el medio de la experiencia etnográfica, la posibilidad de las utopías, de la ternura y de las relaciones al calor de las particularidades de cada diversidad.

1 Véase https://www.marxists.org/espanol/mariateg/1925/escena/05.htm

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